Una aproximación a los albores del graffiti

No existe una historia clara y concreta sobre el origen real de una de las primeras expresiones del arte urbano o callejero, el graffiti, por ello son muchas las leyendas y los mitos que envuelven los inicios de este arte. Ante todo, el termino graffiti deriva de la palabra grafito, uno de los primeros elementos utilizados para el dibujo y la pintura, y a su vez, el termino grafito proviene de la palabra griega graphein el cual era un término usado por los helénicos para referirse a la escritura. De este modo se evidencia que el término que describe este arte, graffiti, engloba la escritura y el dibujo, dos elementos fundamentales para los artistas urbanos.

Muchos remontan los albores del graffiti al surgimiento de la cultura del hip hop en New York durante los años sesenta, sin embargo, ciertos historiadores mencionan que este tipo de expresión artística es mucho más antigua y data desde la época donde se popularizo el movimiento artístico denominado el romanticismo. En este sentido las dos personalidades del romanticismo más destacadas son Lord Byron y Kyselak, quienes se caracterizaron por dejar plasmado sus nombres en muchos monumentos y lugares de Europa durante los años 1700 a 1800.

En contraste, algunos historiadores no toman en cuenta dichas expresiones de Lord Byron y Kyselak como parte de la historia del graffiti, puesto que indican que el termino graffiti se utiliza para la práctica moderna de realizar expresiones artísticas en urbanismos, asimismo, añaden que si se aceptan las inscripciones realizadas por estas dos figuras del romanticismo como una forma de graffiti deberían entonces aceptarse de igual forma muchas expresiones medievales, de la época jeroglíficos cavernícola y pinturas rupestres como una forma de graffiti, lo cual tergiversaría el término que describe esta forma de arte moderno.

Por lo descrito anteriormente, se parte de la idea de que el graffiti nació en los años sesenta en las calles de Nueva York, donde un joven de origen griego llamado Demetrius comenzó a plasmar su seudónimo “TAKI 183” en las paredes de muchos edificios, puentes y avenidas de la ciudad con una lata de pintura en aerosol, lo que representa el principio de esta forma de arte urbano. Para la secretaria de Fontaneros , la señora Julia, resulta curioso la casualidad existente en la historia del graffiti, puesto que además de que el nombre de este arte proviene de una palabra griega, su primer exponente y pionero también posee orígenes griegos.

La práctica que inicio “TAKI 183” se hizo rápidamente popular entre los jóvenes neoyorquinos amantes de la cultura del rap y el hip-hop, por lo que rápidamente comenzaron a reproducir esta forma de arte que inicialmente se basaba en dejar plasmado el seudónimo del artista graffitero en la mayor cantidad de lugar posibles para alcanzar un mayor estatuto. No obstante, el salto de calidad del graffiti se suscitó inicialmente con Keith Haring quien en vez de escribir su nombre en las paredes comenzó a pintar las paredes de Nueva York con dibujos y pinturas de alta calidad estética y simbólica, lo que termino por concebir al graffiti moderno como una forma de expresión callejera artística.

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