En Cáceres se condenó a 8 años de inhabilitación política a su ex alcaldesa por el caso de Urban Screens

Carmen Heras, ex alcaldesa de la ciudad de Cáceres y cara principal del PSOE en Extremadura, fue sentenciada a ocho años en condiciones de inhabilitación para cualquier cargo público, a causa de una decisión arbitraria al designar a Avivart como organizadora del evento Urban Screens del 2010, que fue con motivos de candidatura de Cáceres a la capitalidad cultural del continente, el evento estaba compuesto por espectáculos de luces, música y sonidos proyectados sobre fachadas de edificios representativos de Cáceres.

La alcaldía pagó un monto de 81.370 Euros a Avivart, divididos entre cuatro facturas, a pesar de que en ningún momento se llevó a cabo algún concurso publicitado, según dicta la ley referente a los contratos públicos, que estipula quesi el monto del financiamiento supera los 18.000 euros, un concurso de carácter público que incluya publicidad debe ser realizado para designar a quien recibirá el financiamiento para llevar el proyecto a cabo. No solo la ex alcaldesa Hera fue condenada, también Víctor Tabares y Francisco Torres, ambos concejales durante la gestión de Heras y pertenecientes al área de innovación y turismo respectivamente, fueron calificados como coautores del delito, ya que el fallo dictaminó que habían comprometido fondos públicos sin llevar a cabo los procedimientos administrativos competentes y además sin tener la disponibilidad a nivel de presupuesto. Cabe destacar que las facturas a nombre de la empresa fueron pagadas el último día de gestión de Heras como alcaldesa, ya que había perdido en las elecciones del año 2011.

Todo esto generó una cantidad de sospechas digna de realizar una investigación en la cual se descubrió que los tres involucrados en el delito firmaron las cuatro facturas, una de 47.782 Euros, firmada por Heras, dos de 11.994, firmadas por Tabares ambas, y una de 9.600, firmada por Torres. La sentencia indicó que los hechos daban a entender la existencia de una posibilidad de que hubiese algún interés oculto al designar a Avivart de manera arbitraria como empresa organizadora de Urban Screens.