Urban Screens, soportes para informar en el siglo XXI

La cultura del Urban Screens ha revolucionado las formas de comunicar, de informar y de publicitar como las conocíamos hasta el día de hoy. Cada vez más zonas de las ciudades abogan por colocar pantallas urbanas que aporten valor y contenido al ciudadano, pero preocupándose por que lo hagan de la manera amena, animada, móvil y luminosa.

Se trata de un nuevo caudal emergente de información relativo a los medios digitales más en boga. La creación digital, las posibilidades cromáticas y artísticas, el estudio para lograr la empatía del ciudadano con la pantalla o el arte al servicio de la más moderna tecnología son otras de las variables que entran en juego en este nuevo mundo del Urban Screens, que empezó a irrumpir con verdadera fuerza a comienzos de esta década –obviamente, su concepto básico y su implantación ya había cobrado vida bastante antes-.

No obstante, al margen de las parcelas informativas y artísticas que reinan en el Urban Screens, la proliferación de esta cultura también depende de otras ramas menos apasionantes, pero igual de importantes. Así, el ámbito comercial, el de gestión, el de eficacia económica o el puramente técnico también entran en juego a la hora de posibilitar que las pantallas urbanas acaben por conquistar la calles y los escenarios públicos.

En Europa hay dos grandes especialistas capaces de sintetizar la aportación de las distintas ramas del conocimiento al universo del Urban Screens. Ellos son Mirjam Struppek y David Deza, quienes están trabajando duro para dar a conocer las virtudes y los matices que estos nuevos soportes conllevan. Ambos se encargan de impartir charlas, conferencias y talleres informativos y prácticos por todo el mundo. En 2012, Struppek y Deza visitaron el ProyectAragon –evento impulsado por ProyectMedia- para abordar temas como el funcionamiento de la pantalla o las herramientas que se requieren para elaborar contenidos.