El cambio de nuestras ciudades

El ritmo vertiginoso con el que estos tiempos están cambiando hace que el aspecto de nuestras ciudades también cambie. Atrás han quedado esas pantallas urbanas que en las ciudades sólo servían para ofrecer publicidad institucional o privada, para informar acerca del estado del tráfico y de las carreteras de acceso al núcleo urbano o para dar constancia del estado en el que se encontraban los niveles de contaminación medioambiental del lugar.

Ahora el concepto nuevo de Urban Screens ha revolucionado todo lo que conocíamos hasta ahora. Es el turno de que las pantallas LED, las pantallas LCD y los plasmas de muy diversos tamaños y extensiones se encargan de acaparar los focos y las luces, nunca mejor dicho.


La tecnología más moderna toma ahora el control de las pantallas urbana mediante el Urban Screens. Se abre aquí una vía que habrá que tener muy en cuenta a partir de ahora, pues estas pantallas pueden ser un nuevo instrumento de información masiva. Los edificios urbanos, ya sea en las fachadas que dispongan de mayor holgura y espacio para albergar pantallas o en la parte alta de sus construcciones, se convierten en los anfitriones para el desarrollo del Urban Screens.

No sólo habrá mensajes promocionales o informativos en esta nueva manifestación comunicativa, sino retransmisiones de eventos en directo, cobertura de eventos de interés general, combinaciones de colores, programaciones artísticas basados en la distinta fuerza con que las luces aparezcan, etcétera. La luminosidad que la arquitectura del Urban Screens puede proporcionar tanto a esos edificios como a las ciudades abre un nuevo escenario en el que la estética urbana pasa a depender de la tecnología, y no del simple cuidado de jardines, fachadas y calles, ni de la limpieza de los espacios públicos. La belleza de la ciudad puede refugiarse ahora en cómo los colores brillan y lucen a través de las pantallas.