Urban Screens, un novedoso adelanto

El Urban Screens es sin duda un novedoso adelanto de la tecnología, por lo que su implementación y su expansión podrán cambiar los cimientos del ordenamiento urbano menos elemental tal y como lo conocemos.

En el desarrollo de este nuevo escenario y de que las pantallas proliferen de una forma práctica y estética en las ciudades tiene buena culpa Mirjam Struppek, que es la presidenta de la asociación internacional de Urban Screens. Struppek ha trabajado duro en campos como el diseño, el urbanismo y la consultoría, disciplinas que se unieron en el cerebro de esta mujer para dar paso al Urban Screens.

La ambición de Struppek es que el Urban Screens vaya mucho más allá de ser un mero elemento informativo o vertebrador de la población urbana. Para ella, el Urban Screens tiene que aspirar a convertirse en un arte por méritos propios, a exprimir las virtudes del color y las facilidades que las nuevas tecnologías ofrecen a todo tipo de creadores.

Por tanto, para dar ejemplo, que cosa mejor que empezar a poner en práctica lo que se predica. Struppek ha visitado numerosos lugares del mundo para mostrar cómo el Urban Screens puede apelar a los sentimientos, puede ser plataforma para el ingenio y el arte, puede acompañar espectáculos y eventos de la más elevada exigencia estética y puede mejorar la vida de la población de las ciudades.

Así, Struppek ha recibido multitud de contratas para llevar su arte hasta diversas latitudes del planeta. Las pantallas LED y LCD y los equipos de plasmas audiovisuales logran realizar sus funciones al aire libre, por lo que logran captar la atención de los caminantes urbanos.

Llegados a este punto, Mirjan Struppek debe servir a esta nueva disciplina como inspiración; ella es la pionera, pero, sin duda, el recorrido del Urban Screens debe ser mucho mayor. Por delante quedan numerosos retos, como, por ejemplo, ver qué zonas y espacios se prestan a acogerlo, que subvenciones públicas y privadas reciben, cómo algunas empresas se beneficiarán directamente de sus virtudes, etcétera.

universo del Urban Screens

El universo del Urban Screens que las nuevas tecnologías han hecho posible es en pleno siglo veintiuno una nueva forma para hacer llegar mensajes a los ciudadanos que pueblan los núcleos urbanos de todo el mundo. El efecto del Urban Screens podrá disfrutarse en muy diferentes espacios, en los edificios que disponen de una altura importante o de una fachada propicia para acoger una pantalla, los estadios de fútbol o demás pabellones que auspician eventos deportivos, los parques públicos, los campus universitarios o los centros de estudios de diversa índole, las plazas concéntricas…

usccAunque estas pantallas urbanas tuvieron una manifestación importante en el siglo pasado, ha sido la eclosión de las nuevas tecnologías de la última década la que acabado de consolidarlas. Poco a poco irán desapareciendo esos carteles rudimentarios que servían para orientar al peatón, al conductor de vehículo a motor y al ciclista, o que informaban sobre acontecimientos muy concretos de la vida de la ciudad.

Son precisamente los avances electrónicos y tecnológicos que van produciéndose día a día los que favorecen que estas pantallas gocen de un brillo, de una luminosidad, de una nitidez y de una resolución geniales.

Además, otro factor que entra en juego gracias al Urban Screens es el de las emociones. Y es que cada color, cada tono de luz, cada matiz estético del mensaje que nos dé influirán directamente en el estado de ánimo y en la predisposición del individuo. De forma lógica y peligrosa, este nuevo escenario puede ser canalizado, como suele ocurrir siempre, por quien tiene el dinero, es decir, por las grandes empresas multinacionales y por los grandes bancos; una nueva vía de manipulación y de seducción del mal se abre con el Urban Screens, lo que dibuja la cara oscura de algo a priori maravilloso. El uso razonable y la mesura serán los mejores aliados del Urban Screens.

El cambio de nuestras ciudades

El ritmo vertiginoso con el que estos tiempos están cambiando hace que el aspecto de nuestras ciudades también cambie. Atrás han quedado esas pantallas urbanas que en las ciudades sólo servían para ofrecer publicidad institucional o privada, para informar acerca del estado del tráfico y de las carreteras de acceso al núcleo urbano o para dar constancia del estado en el que se encontraban los niveles de contaminación medioambiental del lugar.

Ahora el concepto nuevo de Urban Screens ha revolucionado todo lo que conocíamos hasta ahora. Es el turno de que las pantallas LED, las pantallas LCD y los plasmas de muy diversos tamaños y extensiones se encargan de acaparar los focos y las luces, nunca mejor dicho.


La tecnología más moderna toma ahora el control de las pantallas urbana mediante el Urban Screens. Se abre aquí una vía que habrá que tener muy en cuenta a partir de ahora, pues estas pantallas pueden ser un nuevo instrumento de información masiva. Los edificios urbanos, ya sea en las fachadas que dispongan de mayor holgura y espacio para albergar pantallas o en la parte alta de sus construcciones, se convierten en los anfitriones para el desarrollo del Urban Screens.

No sólo habrá mensajes promocionales o informativos en esta nueva manifestación comunicativa, sino retransmisiones de eventos en directo, cobertura de eventos de interés general, combinaciones de colores, programaciones artísticas basados en la distinta fuerza con que las luces aparezcan, etcétera. La luminosidad que la arquitectura del Urban Screens puede proporcionar tanto a esos edificios como a las ciudades abre un nuevo escenario en el que la estética urbana pasa a depender de la tecnología, y no del simple cuidado de jardines, fachadas y calles, ni de la limpieza de los espacios públicos. La belleza de la ciudad puede refugiarse ahora en cómo los colores brillan y lucen a través de las pantallas.

Inclusión del Urban Screens

Los tiempos cambian y la configuración de las ciudades y de los espacios públicos va poco a poco adaptándose a tantas inflexiones, como deja de manifiesto la inclusión del Urban Screens en la vida diaria de los ciudadanos. Los inventos están a la orden del día y las nuevas tecnologías parecen haberse apoderado de todo cuanto nos rodea.

Si hablamos de Urban Screens, debemos ser cautos e ir a los orígenes de esta manifestación, que no es sólo artística o publicitaria, sino musical, teatral, arquitectónica, cultural, virtual o multimedia.

Ya desde hace bastantes décadas, la cultura del Urban Screens había vivido una especie de preludio en ciudades como Nueva York o Tokio. Para el recuerdo queda aquella maravillosa película dirigida por Sofía Coppola, ‘Lost in Translation’, donde las pantallas luminosas y los múltiples mensajes e informaciones acompañan a los paseantes de Tokio y, en este caso, a los personajes interpretados por Bill Murray y Scarlett Johansson. También la mítica avenida de Broadway en Nueva York, situada junto a la archiconocida Quinta Avenida, ha podido hacer gala durante décadas de una impactante y bella antesala de lo que en estos días conocemos como Urban Streets.

No obstante, el Urban Screen es una nueva idea de visión. Este concepto abarca las pantallas que encontramos en las ciudades que son LED, LCD o plasmas de dimensiones considerables. El Urban Screens suele oscilar entre el pragmatismo más frío y el arte más emotivo, que se produce cuando los colores se combinan de forma armónica y dan lugar a un efecto visual que logra conmover a quien lo contempla. Por tanto, al referirnos a estas pantallas, debemos tener en cuenta su componente artístico y estético, pero también su componente funcional y práctico, ya que a veces el arte queda en un segundo plano y cede el protagonismo a un determinado mensaje o a una promoción concreta.